Apoyo a la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético

El próximo 27 de julio a las 12.30 h en el Congreso de los Diputados, los partidos políticos de la oposición, con el apoyo de sindicatos, consumidores, asociaciones empresariales, ambientalistas y representantes de los movimientos sociales, firmaremos en un acto público nuestro compromiso con el derecho cívico al autoconsumo de energía y la petición de retirada del proyecto de RD de Autoconsumo.

TodoSobreEnergia apoya la iniciativa  de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético y publica el documento sobre  EL AUTOCONSUMO Y EL AVANCE HACIA LA CONSTRUCCIÓN DE UN MODELO ENERGÉTICO SOSTENIBLE, elaborado por UNEF: AUTOCONSUMO_MODELO_SOSTENIBLE

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Hibridízate (y II)

Los vehículos híbridos son el futuro, pero su energía tiene que salir de fuentes renovables y del autoconsumo.

Coches híbridos

En un post anterior, Hibridízate (I), se analizaba esta cuestión desde el punto de vista del consumidor. Ahora consideramos el punto de vista del planificador energético, lo cual requiere un enfoque algo diferente.

Por múltiples razones económicas y medioambientales es una opción clara de futuro y que hay que apoyar con incentivos, dado que los descensos de costes, como en cualquier industria, se obtienen con investigación pero también en gran medida con el despliegue y la implantación.

Electricidad renovable y con autoconsumo

Por las misma razones, no tendría ningún sentido apoyar esta vía de no ser que la electricidad se genere por medio de fuentes renovables: de otro modo se estaría apoyando simplemente un cambio de modelo de tipo de vehículo por otro, sin ninguna ventaja de ninguna clase, ni económica ni medioambiental. En otras palabras, la substitución del petróleo y derivados, por electricidad generada probablemente a partir del gas en el caso español. Además, es también bastante obvio que la opción preferible es que esta energía provenga del autoconsumo, basado en energía renovable por supuesto —fundamentalmente fotovoltaica, y también eólica, aunque esto depende de la disponibilidad de cada una de ellas, obviamente—.

El autoconsumo en este terreno tiene también otras enormes ventajas a considerar. Primero, las baterías de los vehículos cuando no están en uso pueden utilizarse como almacenamiento de energía, ayudando a la estabilidad de la red de distribución eléctrica, y así permitiendo una mayor integración de las renovables en general al acomodar su intermitencia. Y segundo, evitan en gran medida la inversión en costosísimas redes de repostaje, eliminando además las pérdidas de tiempo que conllevarían las operaciones de recarga.

¿Híbridos o eléctricos?

Otro aspecto a considerar es la elección entre híbridos o eléctricos. Aquí puede que lo más conveniente sea apostar inicialmente por el desarrollo de los híbridos, basados en bajos consumos de combustibles tradicionales, y por una combinación de electricidad/diésel, que resulta más económica que con gasolina tradicional. La mejor opción, por supuesto, es que este combustible fuera de origen bio, bien sea biodiésel o etanol.

La opción completamente eléctrica está todavía algo más lejana técnicamente, y apostar sólo por ella puede incluso que ralentice la introducción en general de la electricidad en el transporte individual, pues la experiencia acumulada con los híbridos seguro que será de gran ayuda.

Transporte público y ciudades concentradas

Hay también otras cuestiones algo más generales que deben ser consideradas por el planificador. Por ejemplo, algunos argumentan que esta opción no hace más que prolongar un modelo de transporte que debería abandonarse, o limitarse al menos. Se argumenta, principalmente, que favorece el modelo de ciudad disperso, y que esto conlleva una serie de costes muy importantes de todo tipo frente a un modelo concentrado.

Desde luego es un argumento cierto en parte, pero también lo es que el modelo de ciudad disperso es una opción muy aceptada por la población. Siempre que este coste sea asumible, por tanto, no hay razón para descartarlo. En este contexto, el transporte público, y también basado en electricidad renovable se debe apoyar, y facilitar la disminución del uso de vehículos privados y su sustitución por otros más eficientes, como bicis o incluso motos, eléctricas sin duda.

Hay muchos otros aspectos de esta discusión, y no es este el lugar para abordarlos: baste con señalar que no parece de ningún modo un argumento suficiente para evitar el apoyo al vehículo eléctrico individual, hoy por hoy.

El otro punto, muy relacionado con el anterior, es que la producción y venta mundial de vehículos individuales sigue aumentando sin freno aparente, especialmente en las economías emergentes. Esta tendencia parece imparable, y también es una oportunidad al abrir mercados de exportación para países con industrias maduras, como puede ser precisamente el caso español.

El caso noruego

Una breve nota final para comentar el caso de Noruega, país donde más se ha implantado este tipo de vehículo con gran diferencia.

En este país la electricidad es prácticamente toda renovable-hidráulica, y muy barata, y se ha desplegado una red de repostaje suficiente. Esto hace innecesaria la conveniencia del autoconsumo, pues no es preciso para estabilizar la red, ya que la hidráulica es la energía más gestionable de todas. Y además tampoco se plantea ningún problema económico especial de sustitución de energía fósil e importada por renovable nacional, como es el caso español sin ir más lejos. De hecho, Noruega es el tercer exportador mundial de petróleo, sólo por detrás de Arabia Saudí y Rusia. Eso no les ha llevado, sin embargo, a cometer el error de favorecer su consumo interno, y el precio de la gasolina ronda los 2 € por litro, considerablemente más que en otros países, lo que también ha favorecido la penetración del vehículo eléctrico. El apoyo público a través de una amplia batería de incentivos de varios tipos también es importante, y esto es lo que más han valorado los consumidores. El único punto subrayado en este post que aquí no aparece es la implantación de vehículos alternativos como las bicis o motos, pero puede que las condiciones climáticas lo dificulten. En conjunto, por tanto, nada contrario al análisis efectuado aquí.

Hay que apoyarlo

Desde el punto de vista del planificador energético es una opción que claramente hay que apoyar, bien entendido que debe basarse en energía renovable y generada por medio del autoconsumo hasta donde sea posible. Y finalmente que debe ir acompañada de apoyo a formas alternativas de transporte, como el público y otros vehículos individuales más económicos como la bici, motos eléctricas, o vehículos de pequeño tamaño para desplazamientos cortos.

Ignacio Mauleón

Acordarse de Santa Bárbara cuando truena

Las alarmas se disparan siempre ante la inestabilidad política en los países suministradores de petróleo y gas, pero solo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena…

Gas o energías renovables

La escalada de tensión en Iraq, con la consiguiente inestabilidad del mercado del petróleo y aumento inmediato en su precio, otra vez ha disparado todas las alarmas. Si a esto le añadimos la crisis de Ucrania con su amenaza sobre el gas ruso suministrado a Europa, la alarma es todavía mayor. Y aunque algún país como EEUU haya conseguido independizarse relativamente del petróleo del Medio Oriente substituyéndolo por petróleo mejicano y canadiense, no es esta la situación de Europa, fuertemente dependiente de Oriente Medio.

Intereses que ocultan la solución

Ante esto los ojos se vuelven inevitablemente, una vez más, hacia las renovables. Pero de nuevo topamos con los intereses de los grandes grupos energéticos basados en las energías fósiles y nucleares, y en la explotación de mercados cautivos defendidos a ultranza con presiones políticas de todo tipo. Y nos encontramos, una vez más, con la monserga mediática habitual en contra de las renovables: que si son caras, que si suben el precio de la electricidad, que si generan energía inestable, etc.

Un añadido reciente a esta reatahíla es que la pérdida de competitividad europea se debe a la apuesta por las renovables para combatir el cambio climático. Curioso, pues esa supuesta pérdida, en todo caso se basa en la fortaleza del euro, que tampoco ha impedido que las exportaciones alemanas sigan aumentando notablemente, e incluso las españolas.

Los beneficios de las eléctricas, intocables

Pero esta vez la joya la ha puesto J. M. Soria, a la sazón ministro de Industria. En un reciente artículo en El País —edición papel y para suscriptores—, afirmaba que la lucha contra el cambio climático no es sostenible si económicamente no es viable. Pero resulta que las renovables, el instrumento clave en esta batalla, son ya enormemente rentables a corto plazo, incluso excluyendo sus ventajas sobre el cambio climático. Por repetir argumentos archiconocidos: generan empleo directo e indirecto y de alta calidad, reducen el déficit exterior, aumentan la independencia energética, disminuyen la incertidumbre de los precios de la energía fósil, rebajan el precio de la electricidad y un largo etcétera. Pero, ¡ay!, tienen un problema insoluble: atacan la base de los inmensos beneficios de las compañías energéticas tradicionales: ¿por qué sino un decreto sobre el autoconsumo, al que no solo priva de derechos elementales de participación en la red de distribución, sino que lo criminaliza con amenazas de multas millonarias?

Y por último, ¿es que algún economista serio puede discutir el enorme coste puramente económico que está teniendo ya el cambio climático, en forma de variabilidad del tiempo y acontecimientos meteorológicos extremos —inundaciones, sequías pertinaces, ciclones, etc.—, con las consiguientes pérdidas humanas, de cosechas, destrucción de infraestructuras, cortes en el suministro de la electricidad, etc.?

Ignacio Mauleón

Hibridízate (I)

Puede que las campañas a favor de los vehículos híbridos y eléctricos tengan trampas ocultas. ¿Conviene ser cautos antes de comprar un coche que funcione con electricidad?

Coches eléctricos y coches híbridos

Hace algún tiempo que los fabricantes de vehículos están llevando adelante una campaña para favorecer la introducción de la electricidad en general como fuente de energía para el transporte, y especialmente para automóviles individuales (vehículos híbridos y eléctricos). Algunas empresas eléctricas se han sumado a la iniciativa, e incluso han desarrollado acuerdos con fabricantes de vehículos. Y aunque, en principio, desde el punto de vista medioambiental y energético resulta una apuesta muy razonable, hay, o puede haber, trampas ocultas que se intentarán analizar en este post.

La cuestión se puede abordar desde dos puntos de vista más o menos diferenciados: el del consumidor y el del planificador energético. Este primer post se dedica al punto de vista del consumidor individual, y el del planificador energético se analizara en un post próximo.

Punto de vista del consumidor

Desde el punto de vista del consumidor individual, en principio la decisión depende del coste, y aquí hay que considerar tanto el desembolso inicial como los gastos posteriores, principalmente en combustible y mantenimiento, y el kilometraje esperable. Y además, en el caso de estos vehículos, está claro que su utilidad depende mucho de otros factores, como son la facilidad de repostaje, autonomía, etc.

Respecto al desembolso inicial, hoy por hoy en general es alto, aunque suele haber ayudas públicas y también de los concesionarios. De todas formas y en el caso español, para que sean fiables las ayudas públicas deben estar dirigidas a la adquisición del vehículo, dada la enorme inseguridad jurídica al respecto que se ha visto recientemente en el sector energético.

En cuanto al combustible, actualmente y más en España, es arriesgado hacer proyecciones sobre el precio futuro de la electricidad, entre otras cosas porque está muy condicionado por decisiones políticas. Tampoco es fácil predecir el precio de los combustibles tradicionales derivados del petróleo, gasolina y diésel, dado que aunque los factores de los que depende son bien conocidos, la situación mundial es de gran complejidad y no es este el lugar para analizarlos, pues requiere un extenso estudio.

Los aspectos relevantes en cuanto a autonomía y repostaje son mejor conocidos: en general son más utilizables los híbridos, y lo serían mucho más si se permitiera el autoconsumo eléctrico de origen renovable. Y por último, también hay que tener en cuenta que la investigación en este campo es muy activa, de modo que los modelos de vehículos concretos disponibles hoy pueden quedar obsoletos muy rápidamente.

Las campañas de publicidad, desde este punto de vista, no son más que otra estrategia comercial para persuadirnos de las ventajas de estos modelos, y al poco tiempo hacerlo igualmente con las de próximos modelos que seguro que aparecerán en el mercado. No olvidemos que algo de esto es lo que ha pasado con los diésel, y muy especialmente en España, donde se han introducido muy rápidamente, justo para convencernos ahora de que emiten gases muy contaminantes —lo que solo es cierto para los modelos antiguos—, y que es mejor cambiar a híbridos o eléctricos.

Esperar y ver

En conjunto, por tanto, la situación es de considerable incertidumbre. Pasos fundamentales que clarificarían la situación es que se permita el autoconsumo eléctrico con energía renovable, que permita las recargas de baterías a domicilio. Además, un marco creíble de medidas de apoyo público es también casi imprescindible para compensar los altos precios. Y la elección en todo caso debería centrarse en vehículos de pequeño tamaño para trayectos cortos, de modo que no se tenga que depender del repostaje, y sin descartar otras opciones, complementarias o alternativas como bicis, eléctricas o no, y motos híbridas. Y aunque es claro que el futuro va en esa dirección, de no ser que se le vaya a dar un uso intensivo que asegure su rentabilidad en relación a otras opciones muy rápidamente, digamos uno o dos años, lo más aconsejable probablemente es esperar y ver.

Ignacio Mauleón

Autoconsumo: una regulación imPopular contra los intereses de España

La política energética del Gobierno está diseñada para defender los intereses de determinados grupos eléctricos y en contra de los intereses generales de España y sus ciudadanos.

Gobierno contra renovables

Imagínese que vive usted en un pueblo típico de la costa española con un sol y una playa magníficos. La lógica dicta que una buena opción sería dedicarse al turismo y la pesca. Pero el alcalde tiene otra idea: decide que cierra todas las playas, echa brea en ellas y exige que todos vistan de traje (a ser posible negro). Y para rizar el rizo solo hay una sastrería, la de un amigo del alcalde, y este obliga a todos a que paguen parte de los costes de instalación del sastre, vayan a hacerse el traje allí o a aprovechen uno que tenían en el armario cogiendo polvo. Pues algo muy similar es lo que ha hecho el actual gobierno impopular con el Real Decreto 1611/2011 que cercena el autoconsumo.

No voy a detenerme en los múltiples extravíos de ese RD que, en contra de lo que está sucediendo en todo el mundo y muy especialmente en la UE, trata de eliminar la posibilidad de que los españoles produzcan y consuman su propia energía, sin estar supeditados a los intereses y precios del oligopolio eléctrico. Un fantástico análisis se puede encontrar en el magnífico artículo de Antonio Barrero sobre el autoconsumo (nº 124 de Energías Renovables). Si bien no puedo dejar de citar el aberrante peaje de respaldo, que obliga a los productores/consumidores a pagar por una red eléctrica que no utilizan. Porque lo relevante que quiero señalar en este post es que esta política energética está diseñada en defensa de los intereses de determinados grupos eléctricos y en contra de los intereses generales de España y sus ciudadanos. Les daré tres argumentos.

Ataque descarado a las energías alternativas

En primer lugar, hay que destacar no ya solo la renuncia, sino el ataque descarado del ministerio de Soria a las energías alternativas, sobre todo la fotovoltaica, a las que desde su llegada ha ido poniendo trabas continuadas. Dado el potencial que tiene nuestro país en ese tipo de energías no solo no debería ir en contra de su desarrollo sino que el Gobierno debería fomentar la investigación en ellas y su implantación. Como señala Jordi Serrano, responsable de ventas de REC en España y Portugal, «…la energía solar para autoconsumo es un modelo especialmente atractivo en España por los bajos costes de los sistemas FV y los altos niveles de radiación solar».

A ello hay que sumar nuestra dependencia exterior de las energías convencionales, de las que importamos la práctica totalidad, por lo que un avance en las energías limpias y producidas en España permitiría mejorar nuestra balanza de pagos y el medioambiente. Lo dicho, no solo no atacarlas sino fomentar su investigación —si es que el Gobierno impopular recuerda a qué corresponde el acrónimo I+D— y su utilización es lo que defiende los intereses de España entendida como un colectivo de ciudadanos/consumidores.

Defensa de los ‘derechos históricos de las Eléctricas’

En segundo lugar la defensa cerrada que el ministro Soria hace de los intereses del oligopolio eléctrico, que ni siquiera se puede justificar en la protección de una empresa nacional, ya que el mayor accionista de Iberdrola es un fondo soberano catarí. Sorprende además que un equipo económico asentado en la más estricta tradición neoclásica/neoconservadora en la que el elemento fundamental de su ADN es la competencia, limite esta para proteger algo contra lo que —al menos teóricamente— han prometido luchar denodadamente: el poder de mercado. Aunque en este caso una clara justificación la podemos encontrar en las palabras de Fernando Romero, gerente de EDF Solar, cuando afirma que la política del Gobierno trata de proteger «los derechos históricos de las Eléctricas, que llevan operando en el país varias décadas, financiando campañas electorales, a partidos y siendo lugar de jubilación de exministros. Estos intereses, puramente privados, con ánimo de lucro, manejan a sus anchas los reales decretos que condicionan a un país». Simplemente repasemos los Consejos de Administración del oligopolio eléctrico y veremos el porqué del RD y la falta de crítica del PSOE. Nueva conclusión: se protegen los intereses de un oligopolio en contra de los del resto de los españoles.

Si quisieran, podrían crear empleo

Por último, la inconsistencia de esta política energética con el apoyo a las pymes y emprendedores con los que se llenan la boca los políticos impopulares. El autoconsumo permitiría acceder a este tipo de empresas a la generación de energía eléctrica, lo que supondría un ahorro en costes importantes así como una mejora en la gestión de dicha energía al ser de generación propia. Además, el desarrollo de este sector, basado en pequeñas instalaciones, es un caldo de cultivo idóneo para emprendedores y empresas de reducido tamaño. Dicho en román paladino: el autoconsumo supone la potenciación de las pymes y emprendedores y la creación de empleo (algo que creíamos estaba en el programa electoral del PP).

En definitiva, el RD 1611/2011 es un clavo más en el ataúd que con gran insistencia está fabricando el gobierno impopular para las energías limpias en España. Pero no es solo eso: es un ataque contra los intereses de todos los españoles y nuestro futuro. Ante esto esperemos que, como nuevamente dice Fernando Romero: «…estamos ante un cambio energético a nivel mundial, ante una nueva filosofía que ellos no van a poder cambiar ni mucho menos detener o anular…». ¡Qué ganas tengo de que se acabe esta legislatura!

José Luis Calvo

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El ‘fracking’, una perforación con consecuencias

El día 22 de septiembre se celebró el Día Mundial contra el Fracking, convocatoria secundada en España por todas las organizaciones ecologistas para denunciar su fuerte impacto medioambiental.

Esta técnica consiste, a grandes rasgos, en perforar el subsuelo para después inyectar agua a presión en grandes cantidades, con componentes químicos disueltos, lo que provocaría resquebrajamientos o fracturas —fracking— de las rocas y recuperar el gas pizarra o no convencional que se desprenda de pequeñas cavidades.

Una perforación con consecuencias

El fracking es una técnica muy agresiva con el medioambiente por una larga lista de motivos:

  • Contamina el subsuelo, y posiblemente el agua potable.
  • Se producen filtraciones de gas a la atmósfera, contribuyendo al calentamiento global.
  • El agua empleada no es reutilizable al llevar componentes químicos.
  • Ha ocasionado ligeros terremotos.

Pero, ¿es sólo el medioambiente? La existencia de este gas se conocía desde hace décadas, aunque su alto coste derivado de la complejidad técnica y su menor rendimiento energético desaconsejaban su explotación. Al aumentar los precios de los fósiles convencionales debido a que los yacimientos más baratos se acaban, lo que obliga a explorar otros con un coste cada vez mayor, el gas pizarra podría llegar a ser competitivo. Son, por tanto, las multinacionales del petróleo y el gas, que dominan las técnicas de perforación y han realizado grandes inversiones en ellas, las que apoyan este nuevo combustible.

El negocio que se agota

Que el petróleo y el gas convencionales se están acabando, al menos a un coste asumible, lo saben los grandes productores antes que nadie: como ejemplo, Arabia Saudí está invirtiendo en paneles fotovoltaicos a gran escala, y participando en otros proyectos solares en Marruecos; el emirato de Abu Dabi promociona una ciudad completamente abastecida por energía fotovoltaica, etc. Por tanto, la industria energética tradicional está buscando a través del gas pizarra prolongar su modelo de negocio, y terminar de explotar al máximo los fósiles e inversiones tradicionales.

No cabe duda de que este gas no convencional tiene ventajas, y la principal es que está muy distribuido por el mundo, lo que acabaría en parte con la división entre países importadores y exportadores. En EE.UU. se han encontrado grandes ‘yacimientos’, y también en Europa: País Vasco en España y Polonia.

Pero su viabilidad técnica y económica a gran escala no está completamente demostrada, incluso olvidando los costes ambientales (ejemplo, las dificultades que está encontrando Argentina para financiar la explotación del yacimiento de Vacas Muertas). Es perfectamente posible que, como con la energía nuclear, no se trate más que de otra cortina de humo lanzada por la industria petrolera y gasística tradicional para seguir controlando el negocio de la energía y explotarlo al máximo, mientras ralentizan todo lo posible el despliegue de la energía renovable hasta que puedan controlarlo también.

Se les va de las manos…

Este empeño, en todo caso, ya no es tan fácil, pues una característica esencial de las renovables es que no requieren grandes inversiones, y son asequibles a pequeñas y medianas empresas, instituciones como ayuntamientos, centros educativos, etc., y en general a pequeños y medianos consumidores.

Y en nuestro país, donde contamos con la mayor reserva de radiación solar de Europa, el ministro Soria, siguiendo la estela del anterior socialista, sigue persiguiendo obsesivamente esa rica fuente para España, pero tan perjudicial para el oligopolio eléctrico, a juzgar por sus insistentes ataques.