El gas: un respaldo ni necesario ni fiable

El gas no es una energía de respaldo necesaria y su dependencia puede tener unos costes políticos inaceptables. 

Gas

Una de las razones por las que el gas es imprescindible, según sus defensores, es precisamente porque es la garantía del respaldo a la intermitencia e inseguridad de las renovables. Este es un mantra repetido hasta el aburrimiento por el oligopolio energético, basándose en su fuerte control de los medios informativos.

Sin embargo, y afortunadamente para los consumidores y pequeños y medianos empresarios en general, es simplemente una falsedad. En este post la desmontaremos en dos pasos: primero, repasaremos la supuesta necesidad de respaldo de las renovables; y, segundo, analizaremos la supuesta capacidad de respaldo del gas.

El respaldo a las renovables no es imprescindible

Vayamos con el primer punto. El planteamiento más extremo suele hacer referencia a una hipotética confluencia de eventos en la que no hay sol ni viento, poca capacidad hidráulica debido a una prolongada sequía, fuerte demanda de electricidad, además de averías varias en centrales nucleares: aparentemente la respuesta es obvia, acudir a las centrales de gas, fácilmente adaptables a una respuesta rápida ante esta caída de la capacidad de oferta, se supone que imprevista. Sencillo y obvio ¿no?

Lo malo para sus defensores, y bueno para todos los demás, es que es una argumentación, por llamarla de alguna manera, radicalmente falsa.

Empecemos por el principio: desde que existen registros históricos mínimamente fiables, ¿se ha producido alguna situación de ese tipo en España? Parece bastante improbable, desde luego, y habría que empezar por demostrar fehacientemente que es una posibilidad real, aunque sea muy poco probable. Hasta la fecha, que se sepa, nadie lo ha hecho. A este respecto es oportuno señalar que según la Agencia Internacional de la Energía es suficiente una ratio de una unidad de respaldo por cinco de renovables: en España en este momento hay instalados aproximadamente 32 Gw renovables y 25 Gw de gas, mucho más que suficiente de acuerdo a este criterio, por consiguiente.

Pero incluso aunque se diera la fatal confluencia de eventos mencionada, hay múltiples opciones de respaldo a las renovables alternativas al gas, incluido el almacenamiento de energía. Una respuesta inmediata y evidente es el recurso a la biomasa, que se debería promocionar por múltiples razones, la gran hidráulica —nunca se ha registrado un año en el que estén completamente vacíos los grandes pantanos—, y la solar de concentración termoeléctrica. Por no repetirnos, remitimos al lector a posts anteriores en este mismo blog (Autoconsumo, la visión larga, La FV y la solar térmica, Conectando el sol, 100% renovables no es posible).

Y además, algunas otras no mencionadas previamente: las interconexiones con países colindantes que deberían incrementarse, en particular con Francia y Portugal, obligatorias además de cara a la formación del mercado eléctrico europeo. Y sin olvidar, por supuesto, al norte de África, especialmente Marruecos, país que está apostando fuertemente por la energía solar, y en el que es difícil creer que pueda haber un día sin sol en todo su territorio.

Y respecto al almacenamiento, el desarrollo e implantación de vehículos híbridos o eléctricos puede ofrecer también un respaldo inmediato. Más todavía, algunos autores afirman que la investigación en almacenamiento de la energía fotovoltaica está intencionadamente frenada, precisamente por las multinacionales cuyo negocio es la energía fósil. De hecho, periódicamente aparecen noticias en algunos medios no muy conocidos con propuestas verdaderamente intrigantes y sugerentes al respecto.

Por último, se puede adaptar la demanda, y precisamente se destinan a unas pocas empresas grandes consumidoras de electricidad unos pagos para que reduzcan su demanda en caso de necesidad, pagos o costes de interrumpibilidad que están incluidos, de nuevo, en la parte fija del recibo de la luz, los denominados peajes, y que curiosamente llevan al menos cinco años sin utilizarse.

El gas no ofrece un respaldo fiable

Y ahora otro punto poco discutido, que hasta los defensores de las renovables suelen aceptar algo ingenuamente: la capacidad de respaldo del gas, que se da por supuesta. Para comenzar, a muy corto plazo esa capacidad no existe, pues a diferencia de la hidráulica cuya respuesta ante variaciones de la demanda se da en escasos segundos, las centrales de gas necesitan unos minutos para variar su potencia, para lo que se requiere adicionalmente mantenerlas en funcionamiento aunque sea a baja potencia, pues de otro modo el tiempo de respuesta y su coste se amplia considerablemente. Así, el gas no puede ofrecer una respuesta a muy corto plazo, para lo cual es necesario buscar otra alternativa, generalmente la hidráulica, aunque también el almacenamiento por medio de aire comprimido, e incluso sistemas de discos de inercia.

Y consideremos un horizonte más largo, y en concreto, ¿cuál es la capacidad de almacenamiento del gas? La reciente experiencia del proyecto Cástor frente a las costas de Tarragona la pone seriamente en cuestión. No parece probable que el almacenamiento de reservas suficientes a un coste asumible pueda extenderse más allá de 30 o 40 días.

¿Y a partir de ahí?, pues es bastante claro que dependeríamos de que las compañías suministradoras continuaran haciéndolo: es decir, que simplemente esto nos hipoteca políticamente. En el norte de Europa la hipoteca es con Rusia, país que ya hemos visto repetidamente cómo emplea esta capacidad de control sobre países limítrofes que desean independizarse completamente, o unirse a Europa —un ejemplo reciente es Ucrania—. Y en España con Argelia en primer lugar —aproximadamente el 50% de nuestras importaciones de gas provienen de dicho país—, país potencialmente inestable políticamente: el 50 % de su población es menor de 30 años, y la paz social se sostiene con fuertes subsidios obtenidos de la venta de energía fósil y el sometimiento a una férrea dictadura; además, está fuertemente expuesto al terrorismo islamista, uno de cuyos principales objetivos parece ser precisamente España, de acuerdo a diversa documentación incautada en varias operaciones militares.

Otro 30% de las importaciones provienen de Catar, que probablemente es más estable políticamente, pero en el que se da la circunstancia de que a través de su fondo estatal de inversiones se ha convertido en el principal accionista de una de las empresas del oligopolio que apostó fuertemente por el gas en España. A título de anécdota, este país es precisamente uno de los principales inversores mundiales en renovables en este momento. Y por último, no está de más notar que en Nueva Inglaterra (USA), estado que obtiene un 50 % de su electricidad del gas, en una situación de emergencia el sistema eléctrico falló estrepitosamente .

Ni necesario ni fiable

En definitiva, el gas no es una energía de respaldo, ni necesaria –las renovables se bastan por sí mismas combinándolas adecuadamente–, ni que garantice nada, ni en el muy corto plazo –pocos segundos–, ni tampoco en el medio y largo plazo –a partir de 1, o como máximo 2 meses–. Y además, impone unos condicionamientos políticos que pueden ser inaceptables.

Ignacio Mauleón

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9 comentarios en “El gas: un respaldo ni necesario ni fiable

  1. Sr Mauleón una vez más da en el clavo. enhorabuena.
    Las renovables difícilmente traen problemas como lo hacen las fosilatómicas. ¿Porqué les damos tanto poder al oligopolio?
    jorgeszgz

  2. Damos tanto poder al oligopolio (UNESA) por que tiene aun más poder en los medios de comunicación, en parte por nuestra culpa; y votamos a sus atláteres una y otra vez, gracias a esa desinformación.

    • La verdad es que en temas energéticos es difícil saber a quién votar. No olvidemos que los recortes a las renovables, el apoyo a las nucleares y a la expansión del gas, comenzaron en tiempos del Psoe, siendo Sebastián mto. de industria. Hay otros partidos claro, pero con pocas posibilidades. Y en los medios de comunicación, poco podemos hacer, aunque siempre se pueden utilizar canales como este -las llamadas redes sociales-, y apoyar todo tipo de movimientos, con poca visibilidad en los medios pero que cada vez tienen más peso, por ejemplo, la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético.

  3. Pingback: Apuntes para una reforma eléctrica | Todo Sobre Energía

  4. Este es un tema peligroso, porque puede dejar un país paralizado, y dejaría sin trabajo a los gestores de turno, pero si se puede gestionar eficazmente y con acuerdos previo.

    Existen dos puntas de demanda anuales a gestionar con respaldo.

    La Invernal (20 -21 hora) La hidráulica está demostrando que puede volver a ser vital. Hay que tener unas reservas estratégicas para acudir a picos. Yo creo que REE está trabajando bien este tema. Hay que seguir creciendo en eólica y solar y los excesos almacenarlos en hidráulica de bombeo.

    La Estival. (13-14 horas) Esta hay que cubrirla con solar. Solar a 80 -100 Euros, este trabajo hay que dejárselo a la industria porque el que busque trabajo aquí tiene.

    Y lo más importante tener un plan ciudadano para desconectar cuando sea necesario porque somos personas inteligentes.

    El futuro se presenta interesante.

    • No es mi intención quitar méritos a los gestores de REE, que hacen un trabajo magnífico integrando un volumen muy importante de energía eólica. Desde luego que los picos que se mencionan se pueden gestionar con hidráulica, pero esa energía es renovable también. Hay, además, muchos otros desajuste entre oferta y demanda que gestionar, pero de nuevo, con renovables se puede hacer: almacenamiento por bombeo hidráulico es una posibilidad; otra es almacenamiento de calor en sales fundidas en centrales termo solares; otra almacenamiento en baterías de vehículos, siempre que se permita el auto consumo; otra ajustes con biomasa, que es regulable, etc… .

  5. Me gustaría que si pudiese publicar las fuentes de donde se desarrollan distintas ideas y las conclusiones. Actualmente estoy haciendo un trabajo de tesis de master sobre el tema. En cualquier articulo científico que he leído se dice que la energía de respaldo en necesaria, ya sea de gas, petróleo… Según tu la AIE señala esa relación de 1 a 5 y parece bastante interesante.

    En cuanto a los costes, precisamente ahora con la caída del precio del petróleo es indiscutible la baja competitividad de las ER, y no hay predicciones seguras sobre su evolución. Un punto que no suele explicarse bien, o al menos no lo he encontrado, es el tema de los costes y precio de las ER. Si genera más empleo y mas cualificado los costes tienen que ser mayores vía salario y con ello finalmente el precio. Alojemos estamos hablando en distintas momentos temporales, al c/p y m/p como es una tecnología poco madura requiere más trabajo y “grandes” ingenieros, pero también es mas costosa. En el l/p estas plantas requieren menos personal que una petrolera por ejemplo, permiten la autosuficiencia pero también son más automáticas no hay que olvidarlo.

    Con esto solamente quiero decir que es necesario un buen análisis de fondo, sin sesgos, que ponga todas las cartas sobre la mesa para elegir. Toda decisión tiene un coste. En mi opinión hay que apostar por ER, si, pero paulatinamente. Hay que dejar que se desarrollen que demuestren competitividad y eficiencia, incluso entre ellas. Por último y me podría extender más, son el tema del almacenamiento y las materias primas El grave problema o deficiencia actual de las ER donde la marca insignia TESLA tiene mucho que decir al respecto. Y al igual que la gasolina viene condicionada por el precio y reservas de crudo, las energías renovables vienen condicionadas por el silicio y otros materiales finitos. Por cierto, la producción de paneles foltovoltaicos son altamente contaminantes por el pulido que necesitan sus superficies y el tratamiento del material.

    • No hay que desconocer la hipótesis del ‘learning by doing’, introducida en economía por el premio nóbel Arrow por los años 60: los costes descienden con el despliegue. Prueba, la fotovoltaica. Además, este argumento es del PP y del oligopolio hace unos años pero, y ahora que la fotovoltaica es competitiva sin ayudas, ¿qué hacen? Sencillo, la prohiben.
      En cuanto a que es necesaria una energía de respaldo, hoy día existen múltiples publicaciones académicas y más divulgativas que demuestran la posibilidad de una oferta 100% renovable. Algunas de ellas están citadas en este mismo blog, y también puede consultar la amplia lista de revistas académicas publicadas por Elsevier sobre energía, donde hay numerosos trabajos en este sentido.
      Por último, me parece que no discute en ningún momento que el gas no es fiable, lo que creo que no es discutible, y es un punto clave de la argumentación: aunque fuera difícil, habría que buscar la alternativa 100% renovable, sí o sí.

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